Reglas de las Damas Españolas
Aquí está el reglamento que aplica el tablero de esta web, campo por campo, con la ley de tablas incluida y con las dos cosas que el programa deja sin comprobar. Si algo de lo que lees no coincide con lo que hace la partida, el error es nuestro.
Jugar a las damas gratis →Cómo se coloca el tablero
Se juega sobre un tablero de ocho por ocho, aunque solo entran en juego sus treinta y dos casillas oscuras; las claras no se pisan en toda la partida. Cada jugador coloca doce peones en las casillas oscuras de las tres filas más próximas a él y deja libres las dos filas centrales. Salen las blancas y después se alterna.
Hay un detalle de orientación que sorprende a quien viene de las damas inglesas: el tablero español va invertido, de modo que la casilla de la esquina inferior izquierda de cada jugador es clara y no oscura. Dicho de otra forma, la doble esquina queda a tu izquierda. Es puro montaje: ninguna pieza se mueve distinto por ello, pero si colocas las piezas sobre un tablero físico mal orientado, todas las diagonales de la teoría te saldrán cambiadas de lado.
Cómo se mueve el peón
- Avanza una casilla en diagonal, hacia delante, sobre una casilla oscura vacía.
- Captura también en diagonal y también hacia delante: salta la pieza enemiga contigua y cae en la casilla inmediatamente posterior, que debe estar vacía.
- Nunca captura hacia atrás, ni siquiera para llevarse una dama.
Comer es obligatorio, y hay que comer lo máximo
Si en tu turno existe alguna captura, tienes que capturar. No vale mover otra pieza «mejor colocada», ni renunciar a una toma incómoda. Y cuando hay varias capturas posibles, la elección tampoco es libre del todo: primero se cuentan piezas.
- Captura máxima. Entre todas las líneas disponibles, estás obligado a jugar una de las que se llevan el mayor número de piezas. Una línea de dos capturas es ilegal si existe otra de tres.
- Desempate por damas. Si varias de esas líneas más largas capturan la misma cantidad de piezas, hay que jugar la que capture más damas. Solo cuando también empatan en damas puedes escoger libremente.
Ese desempate es la firma de las damas españolas. Conviene decirlo en el orden correcto, porque en las guías traducidas aparece del revés más de lo que debería: mandan las piezas primero y las damas después, nunca al contrario.
Durante una cadena de capturas la pieza sigue saltando mientras le queden tomas disponibles, y las piezas comidas no se retiran hasta que la jugada termina. Siguen ocupando su casilla, así que estorban y no se pueden saltar dos veces en el mismo turno.
Coronar detiene la jugada
Un peón que termina su movimiento en la última fila corona y se convierte en dama. Si llega a esa fila en mitad de una cadena de capturas, la cadena se acaba ahí mismo: el peón corona, el turno pasa al rival y la dama recién nacida no come nada más, aunque tenga otra pieza servida en bandeja justo delante. Esto es distinto en las damas brasileñas y en las filipinas, donde el peón atraviesa la fila de coronación sin coronar y sigue comiendo como peón.
La dama recorre toda la diagonal
Una vez coronada, la pieza cambia de categoría. La dama se desplaza cualquier número de casillas vacías a lo largo de una diagonal, en cualquiera de los cuatro sentidos, y captura desde lejos: puede tener varias casillas libres entre ella y la pieza enemiga, la salta y aterriza en cualquier casilla vacía que quede más allá, sobre esa misma diagonal. Esa distancia es lo que da a las damas españolas su carácter táctico, y también lo que convierte cualquier dama enemiga en un objetivo prioritario.
Cómo se gana y cómo se hacen tablas
Ganas cuando capturas todas las piezas del rival o cuando le dejas sin ninguna jugada legal en su turno; ahogar al contrario cuenta como victoria, no como empate.
Hay dos caminos hacia las tablas:
- Triple repetición. La misma posición, con el mismo bando en juego, se produce por tercera vez.
- Falta de progreso. Pasan cuarenta jugadas de cada bando, es decir ochenta movimientos contando los dos lados, sin que se coma una sola pieza y sin que se mueva ningún peón. Una captura o un movimiento de peón reinician la cuenta.
Lo que este tablero no comprueba
Dos aclaraciones honestas, porque un reglamento se juzga tanto por lo que aplica como por lo que deja fuera.
La primera: no hay ningún recuento especial para finales del tipo tres damas contra una. Otras ramas del juego sí lo tienen escrito (el reglamento portugués, por ejemplo, obliga a ganar ese final en doce jugadas por bando), pero la configuración española de este motor no lleva ninguno, así que un final teóricamente ganado se resolverá aquí por la ley general de las ochenta jugadas o por triple repetición.
La segunda: no existe el soplo. La costumbre de retirar la pieza que dejó de comer pertenece a la historia del juego y a las partidas de bar, no a este reglamento; aquí la captura simplemente es obligatoria y el programa no te deja saltártela.
No todas las damas se juegan con estas reglas
El mismo tablero sostiene reglamentos bastante distintos. En las damas brasileñas el peón captura también hacia atrás y no hay desempate por damas; en las portuguesas el desempate sí existe, pero las tablas por falta de progreso llegan a las veinte jugadas por bando en lugar de cuarenta; en las argentinas la dama está obligada a detenerse justo detrás de cada pieza que come. Lo repasamos todo en la comparación entre variantes, y si es tu primera partida conviene empezar por cómo jugar a las damas paso a paso.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son las reglas básicas del juego de damas?
Tablero de ocho por ocho jugando solo sobre las casillas oscuras, doce peones por bando en las tres filas más cercanas, salida de las blancas y turnos alternos. El peón avanza y captura en diagonal hacia delante, comer es obligatorio, el peón corona al terminar su jugada en la última fila y la dama recorre la diagonal entera.
¿Quién mueve primero en las damas?
Las blancas. A partir de ahí los turnos se alternan hasta el final de la partida.
¿Es obligatorio comer en las damas españolas?
Sí, y no admite excusa: mientras haya una captura disponible no puedes hacer otra cosa. Además tienes que jugar una de las líneas que se lleve el mayor número de piezas; una captura más corta es ilegal si existe otra más larga.
¿Puede el peón comer hacia atrás en las damas españolas?
No. El peón se mueve y captura en diagonal hacia delante y nada más. Una pieza enemiga situada detrás de él está a salvo de ese peón, y ese es uno de los rasgos que separan las damas españolas de las brasileñas o las filipinas.
¿Hasta dónde llega la dama?
Hasta donde le deje la diagonal. La dama se desliza cualquier número de casillas vacías y captura a distancia: salta la pieza enemiga que tenga en su diagonal y aterriza en cualquier casilla libre más allá de ella.
¿Qué pasa si dos capturas se llevan el mismo número de piezas?
Entra el desempate: estás obligado a jugar la línea que capture más damas. Si también empatan en damas, ya puedes elegir la que prefieras. Este segundo filtro es la marca de las damas españolas y no existe en el reglamento brasileño ni en el filipino.
¿Cuándo son tablas una partida de damas?
De dos maneras en este tablero. Por triple repetición, cuando la misma posición con el mismo bando en juego aparece por tercera vez; y por falta de progreso, cuando pasan cuarenta jugadas de cada bando (ochenta movimientos en total) sin una sola captura y sin mover ningún peón. Cualquier captura o cualquier movimiento de peón pone el contador a cero.
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