Damas Españolas Frente a Otras Variantes: Qué Cambia en Cada País

Casi todos los tipos de damas caben en el mismo tablero de sesenta y cuatro casillas, con doce piezas por bando y captura obligatoria. Por eso dos jugadores de países distintos pueden sentarse a jugar y tardar diez movimientos en descubrir que no están jugando al mismo juego.

Las diferencias son pocas y son quirúrgicas: si el peón come hacia atrás, si hay que elegir la captura que se lleva más damas, qué pasa cuando un peón cruza la fila de coronación en mitad de una cadena y hasta dónde puede volar la dama. Cuatro preguntas, y con las respuestas ya se distingue un reglamento nacional del de al lado.

Damas españolas: la base de la rama

Empecemos por la que juega el tablero de esta página. Tablero de ocho por ocho invertido, con la casilla clara en la esquina inferior izquierda. Doce peones por bando. Salen las blancas. El peón se mueve y captura en diagonal hacia delante, y nunca hacia atrás. La dama recorre toda la diagonal, tanto para moverse como para comer.

La captura es obligatoria y hay que jugar una de las líneas que se lleve más piezas. Y cuando dos de esas líneas empatan en piezas, aparece el rasgo que identifica a esta rama del juego más que ningún otro: hay que jugar la que capture más damas. Es un segundo filtro que la mayoría de las variantes no tiene.

El último detalle propio: un peón que llega a la fila de coronación en mitad de una cadena de capturas se detiene, corona y cede el turno. No sigue comiendo.

Es la variante de referencia en la península ibérica, el norte de África y buena parte de América, y la que más historia impresa tiene detrás: el primer libro conocido sobre el juego en cualquier idioma es el de Antonio de Torquemada, publicado en Valencia en 1547. Board Game Geek sitúa la tradición de juego bastante antes, hacia 1400, que es una afirmación distinta y conviene no mezclarlas: una cosa es desde cuándo hay constancia de que se jugaba y otra desde cuándo hay manual.

Damas brasileñas, o el peón que come hacia atrás

El cambio más grande de toda la comparación. En las damas brasileñas el peón avanza hacia delante, como en todas partes, pero captura en las cuatro direcciones diagonales, incluida la de vuelta hacia su propio campo. Eso convierte cada pieza en una amenaza en todas direcciones y hace el juego bastante más agudo tácticamente.

Además, no existe el desempate por damas: la captura sigue siendo obligatoria y sigue habiendo que llevarse el máximo de piezas, pero si dos líneas empatan en cantidad, eliges la que quieras. Y un peón que atraviesa la fila de coronación en mitad de una cadena sigue comiendo como peón, sin coronar; solo se convierte en dama si la jugada termina ahí.

El tablero, además, va en orientación estándar: la casilla oscura queda en la esquina inferior izquierda, al contrario que en el español.

Sobre su historia hay dos capas que conviene separar. Board Game Geek fecha en 1930 la codificación federativa brasileña, a cargo de la Confederação Brasileira de Jogo de Damas. Pero Mats Winther identifica ese mismo reglamento con las «damas polacas menores», documentadas ya en el siglo XVI y muy populares en Holanda, especialmente en Ámsterdam. Las dos cosas son ciertas a distinta altura: las reglas son viejas, el nombre y la codificación nacional son del siglo XX.

En Portugal se juega igual, pero con menos tiempo

Aquí llega la sorpresa de la familia. Pese a compartir idioma con Brasil, las damas portuguesas juegan por el reglamento español: peón que solo captura hacia delante, tablero invertido, desempate por número de damas y coronación que detiene la cadena. Si sabes jugar a las damas españolas, sabes jugar a las portuguesas.

Lo que cambia es el reglamento de tablas, y cambia mucho. La federación portuguesa aprieta la ley de falta de progreso a veinte jugadas de cada bando sin captura ni movimiento de peón, la mitad que en el reglamento español. Y añade un recuento de final que las damas españolas no tienen: la llamada Forçada, por la cual tres damas contra una dama tienen doce jugadas por bando para ganar; si no lo consiguen, la partida son tablas.

Todo esto está en el documento de reglas básicas de la federación portuguesa de damas, homologado el 25 de enero de 2025. Ese mismo documento es el que fija la orientación invertida del tablero, numerando la casa 1 como oscura en la esquina inferior derecha de las blancas.

Damas filipinas: brasileñas con el tablero girado

La variante que se juega en Filipinas, y que allí se llama sencillamente dama, es un caso curioso de mínima diferencia. Cada campo de su reglamento coincide con el brasileño: peón que come hacia atrás, captura máxima sin desempate por damas, peón que atraviesa la fila de coronación sin coronar, dama de largo alcance. Lo único que cambia es la orientación del tablero, que va invertida como la española.

Puedes probarla en el tablero de dama filipina de este mismo sitio, aunque esa página está en inglés.

La dama argentina se ve obligada a frenar

Las damas argentinas son las españolas con un solo cambio mecánico, y es el tipo de cambio que reescribe finales enteros. La dama argentina tiene que detenerse justo detrás de cada pieza que captura, en lugar de atravesar la diagonal de un tirón y aterrizar donde quiera más allá de la última.

Suena a matiz y no lo es: en las damas españolas la dama elige su casilla de aterrizaje, y esa libertad es la que le permite encadenar capturas en varias direcciones y colocarse a la vez donde le conviene para la jugada siguiente. Quitándosela, el final de dama contra dos o tres piezas se vuelve mucho más difícil de ganar.

Esta variante no se puede jugar todavía en esta web: el motor no tiene programado ese freno.

Las internacionales cambian de tablero

La única de la lista que se va del ocho por ocho. Las damas internacionales se juegan en un tablero de diez por diez con veinte piezas por bando. El peón captura hacia atrás, la dama vuela, la captura máxima es obligatoria y no hay desempate por damas, así que su lógica se parece a la brasileña llevada a un espacio mayor. Con cuatro filas de piezas por lado y cien casillas, las combinaciones son considerablemente más largas.

Damas marroquíes

Merecen una línea porque son las damas españolas sin añadidos: el tablero va invertido igual, el peón solo come hacia delante igual y la captura máxima manda igual. Se juegan en Marruecos, Argelia y Túnez. En la práctica, quien sabe jugar a las damas españolas ya sabe jugar a estas.

La tabla, de un vistazo

ReglaEspañolasBrasileñasPortuguesasFilipinas
Tablero y piezas8×8, 12 por bando8×8, 12 por bando8×8, 12 por bando8×8, 12 por bando
SalidaBlancasBlancasBlancasBlancas
El peón capturaSolo hacia delanteEn las cuatro diagonalesSolo hacia delanteEn las cuatro diagonales
Alcance de la damaToda la diagonalToda la diagonalToda la diagonalToda la diagonal
Prioridad de capturaMáximo de piezas, desempate por damasMáximo de piezas, sin desempateMáximo de piezas, desempate por damasMáximo de piezas, sin desempate
Peón en la fila de coronación a media capturaSe detiene y coronaSigue comiendo como peónSe detiene y coronaSigue comiendo como peón
OrientaciónInvertida (casilla clara abajo a la izquierda)Estándar (casilla oscura)InvertidaInvertida
Tablas por falta de progreso40 jugadas por bando40 jugadas por bando20 jugadas por bando40 jugadas por bando
Recuento de final codificadoNoNo3 damas contra 1: 12 jugadasNo

Cuál estás jugando aquí

El tablero principal de este sitio juega damas españolas con todo lo anterior aplicado tal cual: desempate por damas incluido y ley de tablas de cuarenta jugadas por bando. Si quieres el reglamento completo antes de sentarte, está en la página de reglas; si prefieres empezar por lo básico, la guía para la primera partida va más despacio.

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