Jugar a las Damas Online: Contra la Máquina, con un Amigo o con Gente Real
Buscar «jugar damas online» devuelve dos clases de resultado: páginas con un tablero que funciona y páginas que te piden instalar algo antes de dejarte mover una pieza. Esta es de las primeras, y este artículo explica exactamente qué puedes hacer aquí, qué no, y adónde ir cuando lo que quieres es un rival humano.
Contra el ordenador, en cuatro niveles
Es el modo por defecto. Abres el tablero, eliges dificultad y color, pulsas jugar y ya está: no hay registro, ni correo electrónico, ni descarga.
Los cuatro niveles no son decorativos. Cada uno mira un número distinto de jugadas por delante, y se nota desde el primer cambio de piezas:
- Principiante analiza una sola jugada. Deja piezas colgadas y sirve para enseñar a alguien que acaba de aprender a mover.
- Fácil mira dos. Defiende lo evidente y poco más.
- Medio calcula cuatro y empieza a doler. Deja una diagonal abierta y la usa.
- Difícil llega a seis jugadas de profundidad y encuentra combinaciones de tres y cuatro capturas que a simple vista no estaban ahí.
El motor tiene un presupuesto de segundo y medio por jugada, así que responde rápido incluso en el nivel más alto, y calcula en un hilo aparte del navegador para que la página no se congele mientras piensa. Si te equivocas, el botón de deshacer retira la última jugada; si te quedas bloqueado, el de pista te sugiere una. La partida se guarda sola, de modo que puedes cerrar la pestaña a mitad y retomarla cuando vuelvas, y el marcador acumula victorias, derrotas y rachas contra cada nivel.
Una advertencia útil para quien viene de otras variantes: la máquina juega el reglamento español al pie de la letra, desempate por damas incluido. Si te sorprende que no te deje hacer una captura que te parecía legal, casi siempre es porque había otra línea con más piezas, o con las mismas piezas y más damas. Las reglas completas lo detallan.
Dos jugadores en el mismo dispositivo
El segundo modo es el de toda la vida con la pantalla haciendo de tablero. Eliges «2 jugadores» en la tarjeta de inicio y el turno va pasando de un lado a otro sin rival artificial de por medio. Sirve para el móvil sobre la mesa, para la tablet en el sofá o para el portátil girado cada dos jugadas.
Es también la mejor forma de enseñar a alguien: se puede deshacer una jugada mala, comentarla y volver a intentarla, cosa que en una partida contra un rival online quedaría fatal.
Lo que este modo no hace es conectar dos dispositivos distintos. Si estáis en casas diferentes, hace falta un servidor de partidas, y eso lleva a la siguiente sección.
Contra personas de verdad
Aquí no hay multijugador. No lo escondemos detrás de un botón que pide registro: sencillamente no existe en esta web.
Para jugar contra otras personas mandamos a la gente a Checkers Online, que es nuestro sitio hermano y tiene salas de damas españolas con el mismo reglamento que se aplica aquí. Conviene saber una cosa antes de hacer clic: esa web está en inglés. La interfaz es sencilla y el tablero se entiende sin leer nada, pero si esperabas una sala en español, ahí no la vas a encontrar todavía.
Sin descargas y sin conexión
Todo el juego corre dentro del navegador. No hay aplicación que instalar desde una tienda, ni permisos que conceder, ni nada que ocupe espacio en el teléfono más allá de lo que ocupa una página web normal.
Dicho eso, la página se puede instalar como aplicación si tu navegador lo ofrece («Añadir a la pantalla de inicio» en el móvil, el icono de instalar en la barra de direcciones en el escritorio). Al hacerlo se guarda una copia local de todo lo necesario, incluido el módulo que hace pensar a la máquina, y a partir de ahí puedes jugar sin conexión: en el metro, en un avión o con los datos agotados. Es la misma partida, sin diferencia.
¿Y las damas gratis de verdad?
Sí: gratis significa gratis. No hay versión de pago, ni fichas que comprar, ni anuncios entre partida y partida, ni cuenta que crear para desbloquear el nivel difícil. Este sitio existe para dar a conocer el sitio hermano donde sí se juega contra personas, y ese es todo el modelo.
Un apunte para quien busque en español desde Argentina o Colombia: si escribes «damas gratis» a secas en el buscador, lo más probable es que te salga un grupo de cumbia antes que un tablero. Añade «online» o «juego de damas» a la búsqueda y el problema desaparece.
Qué buscar en una página de damas online
Con la cantidad de tableros que hay en internet, conviene mirar unas cuantas señales antes de darle media hora a uno:
Que diga qué reglamento juega. «Damas» no es un juego, es una familia. Un tablero que no aclara si el peón come hacia atrás o si hay desempate por damas te va a dar sorpresas a media partida. Nosotros lo publicamos campo por campo, incluida la ley de tablas.
Que la captura obligatoria esté bien implementada. Es donde fallan más implementaciones caseras: aplican la obligación de comer pero se olvidan de la captura máxima, o aplican el máximo de piezas y se saltan el desempate por damas. Si has jugado alguna vez a un tablero online que te dejaba elegir cualquier captura, no era el juego de damas español.
Que funcione en el móvil sin pelearse contigo. Un tablero de ocho por ocho en una pantalla de cinco pulgadas necesita casillas grandes y una selección de pieza que perdone dedos gordos. Si tienes que hacer zoom para mover, ese tablero no está pensado para jugar, está pensado para enseñar anuncios.
Empezar ahora
Si nunca has jugado, la guía de la primera partida tarda cinco minutos en leerse y te ahorra las tres derrotas de rigor. Si ya sabes jugar y solo quieres una partida, el tablero está aquí y el nivel Difícil te está esperando.
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